1903

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| FESTIVIDAD DE SAN SEBASTIÁN |
1903
"Ha muerto la tradición donostiarra. Todo se
ha suprimido. Ni la Tamborrada ni las comparsas atronan las calles con sus músicas. Es el
principio del fin. Se entierra Irutxulo y surge el
esplendor de San Sebastián: la ciudad frívola y
la playa de buen tono. Los viejos y los que empiezan a ser hombres, pierden la ilusión de aquél San Sebastián alegre, siempre feliz, que no
entendía de graves problemas y se divertía con
un poco de ruido".
Para colmo de males, se suspende el uso de
serpentinas, por considerarlas peligrosas al convertirse en proyectiles que causan fuertes golpes.
Tal vez para compensar este estado de ánimo, una semana antes de la festividad del patrono de la ciudad, el Ayuntamiento constituye una
Comisión de Propaganda o Sindicato de Fiestas
que, presidido por el alcalde, estará formado por
los presidentes de la Cámara de Comercio, "Club
Náutico", "Club Cantábrico", Sociedad de
Fomento de San Sebastián, Consejo de Administración de la Nueva Plaza de Toros, "Círculo
Easonense", Sociedad "Bellas Artes", "Unión
Artesana" y representantes de la prensa local.
A las doce de la noche del día 19 fue izada la
bandera marítima de San Sebastián en la fachada de la “Unión Artesana", en medio de nutrida
detonación de cohetes y chupinazos. Por la mañana, la Banda Municipal salió tocando diana
desde el local de la Academia, sito en la Brecha,
terminando a las ocho en el Boulevard.
No hubo Tamborrada, pero muchos donostiarras marcharon a Hernani, donde ensogaron
un borrico, recordando a los bueyes y, con permiso del alcalde, organizaron una Tamborrada
que recorrió las calles, seguida de mucho público. Según había sido acordado en la sesión del
día 13, con los votos en contra de los señores Bizcarrondo, Goiburu y Ducloux, la Corporación
Municipal, aceptando la invitación del párroco
de Santa María, don Isidoro Bengoechea, acudió
a la Misa Mayor de las diez, presidida por el
Gobernador Civil, señor Galván.
Pronunció el panegírico del santo el celoso
misionero y rector dimisionario de Albistur, don
Blas Pradera, quien amplió su sermón recomendando al Ayuntamiento y a las cristianas damas
donostiarras que colaboraran con su influencia
para evitar los espectáculos inmorales, la blasfemia y el vicio en general, terminando con una
pequeña disgresión sobre la conservación del
vascuence y de las antiguas tradiciones éuskaras. En el Boulevard fueron muy aplaudidas las
composiciones Erriko-Jota, del maestro Rodoreda y San Sebastián, del maestro Peña y Goñi. A
primera hora de la tarde, cuando muchos aficionados se dirigían al frontón Jai Alai para presenciar los partidos entre Ignacio Bereciartua (Tacolo) e Isidoro Odriozola contra Andrés Juaristi
(Sosterra) y Francisco Oyarzábal, en el puente de
Santa Catalina, una carretilla arrastrada por un
caballo, guiado por don Serafín García, chocó
con una yunta de bueyes, causando la rotura del
cuerno derecho a uno de los cornúpetas.
"Para cuantos deseen beneficiarse de la
generosidad de la Caja de Ahorros Municipal de
San Sebastián, se anuncia que de 3 a 5 se darán,
gratuitamente, raciones completas de una libra
de pan, medio kilo de arroz y un chorizo". Al atardecer debuta en las calles de la ciudad
la estudiantina "Cantábrica"; hay iluminación
en las fachadas y se celebran bailes, cenas y
representaciones teatrales en abundancia.
Como es lógico suponer, todas las tertulias
formadas durante la jornada, han estado presididas por el tema de los bueyes y a él dedican sus
espacios algunos periódicos, recogiendo opiniones de destacadas personalidades de la vida
donostiarra:
Sebastián Machimbarrena, alcalde en 1902:
"Yo pasé por ser el autor de la supresión, pero la
verdad es que no fui más que el ejecutor de un
acuerdo municipal. Ante los escándalos, algunos
concejales me pidieron que suspendiese el acuerdo, pero me negué porque encajaba evidente mente en la competencia municipal y tenía, por
la ley, el deber de hacerlo cumplir, como así fue,
aunque con ello me ganara la antipatía de una
parte del pueblo y de algunos amigos míos".
José Elósegui, alcalde actual (1903) "Bajo el
punto de vista jurídico, el Ayuntamiento debía de
haber tenido presente la R. O. del Ministro de la
Gobernación, prohibiendo las corridas de bueyes
ensogados y, por lo tanto, no haber puesto a discusión la citada disposición, pues no estaba lejana la fecha en que por haber votado varios concejales contra una R. O. fueron destituidos de sus
cargos".
(Algunas personas insistirían en que la R. O.
se refería, exclusivamente, a los bueyes embregados y no a los bueyes ensogados).
Conde de Torre Muzquiz, alcalde (1899-
1901): "Soy de los hombres que guardan respeto
a las costumbres tradicionales de los pueblos".
(Debe recordarse que fue el alcalde que consiguió una excepción para San Sebastián, al dictarse la R. O. que prohibía la fiesta). Joaquín Lizasoain, alcalde (1894-1897):
"Soy entusiasta partidario de la celebración de
las corridas de bueyes, porque con estos espectáculos se quita gente a las tabernas y se divierte al
pueblo. Si las corridas de bueyes se quitan de la
Plaza de la Constitución, para trasladarlas a la
plaza de toros o a otra plaza cualquiera, es cuando deben suprimirse por completo".
Víctor Samaniego, alcalde (1890-1891 y
1892-1893): "Considero que las corridas de
bueyes constituyen una diversión económica y
popular. El pueblo se divierte sin costarle el dinero, pero soy contrario a la celebración de estas
corridas, por las desgracias que ocasionan. Opino, deben ir desapareciendo paulatinamente
encerrándolas, a lo más, en los tres días de carnaval".
Buenaventura Bezoaiztegui, Presidente de la
Audiencia Provincial: "Es una mancha en un
pueblo culto, que destaca más en San Sebastián,
población que tengo considerada como una de
las primeras y más cultas".
Serafín Camio, Vice-Presidente de la Comisión Provincial: "De joven, me gustaban mucho los bueyes, porque entonces podía divertirme y
lo hacía. Ahora, no me gustan, porque no puedo
asistir a la fiesta, pero soy favorable a la continuidad de las corridas de bueyes".
Tomás Balbás, Diputado Provincial: "Por la
misma razón que me he mostrado contrario a las
apuestas o pruebas de bueyes, creo que deben ir
desapareciendo las corridas de bueyes ensogados, como todo aquello que sirva para martirizar
a los animales".
Opinión popular: "El Ayuntamiento procedió
con muy poco tacto, al querer cortar radicalmente, sin ningún género de atenuante y en un
solo día, una costumbre arraigadísima en el pueblo donostiarra a la que siempre había demostrado decidido apego".
NOTA: Del 20 al 25 de este mes, el cañón sito
en la Plaza de Guipúzcoa, disparará a las 12 h.
11 m. 21 s.
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