1894
"Terminado el santo sacrificio de la primera
misa que sigue al toque del Angelus, se organiza,
en la Plazuela de Lasala, la Tamborrada. Se pone
en movimiento a las 6,10, formada por ocho
muchachos vestidos de gastadores, al mando de
un bizarro cabo; lucen blancos mandiles, el
monumental morrión de la milicia nacional del año doce y llevan al hombro picos, palas y azadones con marcial y bélico continente militar".
Sigue el Tambor Mayor, representado por
Clemente Carril, "gallardo ejemplar de la juventud donostiarra", que maneja el bastón con gran
soltura. A continuación desfilan veinte tambores
que preceden a la música de "La Unión", disfrazada "a la turcа".
Acompañan a la Tamborrada unas 300 personas, cuando se detiene frente al domicilio del
maestro Sarriegui. Se toca el Iriyarena y la comparsa "como acometida por el vértigo", sigue a
la carrera por las calles de San Jerónimo, 31 de
agosto, Narrica y Plaza de las Escuelas, donde se
vuelve a interpretar la clásica pieza. Siempre
con paso de carga, se dirige por las calles del
Pozo, Alameda, Legazpi, Andía y Hernani, parando en la casa del vice-presidente de la "Artesana". Por la Avenida de La Libertad, Zubieta,
Lezo, San Martín y Hernani, donde se saluda al
alcalde accidental, señor Joaquín Lizasoain, llega a la Plaza de la Constitución para las 7,15,
disolviéndose rápidamente.
A esta hora hace su salida el tamboril que
"atendiendo al deseo de muchos vecinos,
expuesto recientemente. en el Ayuntamiento,
recorre por vez primera la parte nueva de la ciudad", acompañado de la Banda Municipal, reforzada con tambores. La idea de hacer salir a
la Banda Municipal, debida al concejal don Félix
Macazaga, 'no puede ser más popular y es celebrada por todos".
A las ocho, el tamboril se sitúa bajo el arco
central de la Plaza de la Constitución, tocando el Iriyarena, mientras el bello sexo inunda las tribunas colocadas para ver la koxkera fiesta, pues
este año, al encontrarse en obras el Salón de
Recepciones de la Casa Consistorial, el Ayuntamiento ha acordado colocar las gradas del velódromo de Atocha, en las cuatro terrazas que forman los ángulos de la Plaza. Entre los muchos
aficionados que esperan la salida del buey, se
encuentran todos los tenientes de alcalde y concejales, los cuales tienen que protegerse repetidas veces bajo los arcos.
Los bueyes permanecen quince minutos en la
Plaza de la Constitución y luego son llevados por Iñigo, Plaza, Puerto, Mayor, Puyuelo, Plazuela
de Lasala (se detiene otros quince minutos),
Bilintx, Embeltrán, Narrica y Pescadería, desde
donde pasan al encierro.
Apenas terminada la corrida de las doce,
comienza a llover y el aspecto de la población
cambia de decorado: las tertulias de café y la
sobremesa de las "fuerzas vivas" pueden
ampliarse, amparadas por el mal tiempo y por lo
ameno de la conversación, cuyo tema único es la
construcción del ferro-carril que unirá el Paseo
de la Concha con la Isla de Santa Clara. El proyecto se debe al ingeniero don Alberto
Palacios, autor del puente colgante entre Portugalete y Las Arenas, que pretende se le conceda a
perpetuidad la propiedad de la isla, con objeto de urbanizarla, construyendo en ella varios edificios destinados a estación para el ferro-carril
eléctrico, salón de conciertos, restaurantes, cafés, aquarium, ostrería, puertos de pesca, salvamento de náufragos y, finalmente, un grandioso santuario que constituya un poderoso elemento de riqueza para San Sebastián, a causa del
crecido número de forasteros que acudirán por
sólo el deseo de visitarlo.
(Estos días, la estancia de los viajeros que llegan a San Sebastián es como sigue: de cada cien personas, 26 no hacen nada más que entrar y
salir; 10, están un día; 25, están ocho días; 20
están quince días; 10, permanecen durante veinte días; 5, alargan su estancia dos meses; 3, lo
hacen durante tres meses y una, está ciento veinte días).
Partirá el ferro-carril del establecimiento
balneario de La Perla, y con cuatro alineaciones
rectas y tres curvas, que oscilarán entre 150 у
300 metros, alcanzarán el muelle-embarcadero
de la isla, con un total de 1.500 metros. La primera sección irá del puesto de partida, en La Concha, a los peñones próximos al túnel de Miramar, con dos metros de anchura y empotrada al
muro de contención del paseo; la segunda irá
desde los peñones hasta el embarcadero de la
isla, y tendrá 3,50 metros de ancho: 1,50 destinado para paso de peatones y 2 para la vía ferrea eléctrica.
A última hora de la noche, se recibe un telegrama de Madrid, dando cuenta de que por una
diferencia de 25.000 duros, están a punto de
romperse las negociaciones entabladas entre los
delegados de las Diputaciones Vascas y el
Gobierno, para ultimar el Concierto Económico. Debido a la actuación del senador vizcaino,
señor Chávarri, que ha cenado con el señor
Sagasta, se ha llegado, en principio, a un acuerdo por el que las Diputaciones aumentarán los
cupos del Concierto en la cantidad citada, a cambio de que éste se firme por una duración de trece años. |
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