1910
"Una fiesta típica, tradicional, sin puntas ni
ribetes de nada que pudiese desvirtuarla -por lo
que no podrán quejarse los moralistas-, fue la
fiesta organizada por la "Unión Artesana", el día
19 por la noche".
A las 9,30, los salones ya estaban decorados
para el banquete que se celebraría con abundante sidra "El Miquelete". Luego, a la hora de los
postres, cantarían los señores Peña y Esnaola,
haciendo demostraciones de su vis cómica el
joven Amadeo Delaunet. Al final, la Sociedad
presentaba un aspecto pintoresco: tambores,
barriles, latas y músicos se endosaban sus respectivos trajes, mientras el Tambor Mayor, con
su elegante "porra", daba las últimas disposiciones y avivaba a los que por no encontrar el casquete o por haber roto una cinta, andaban retrasados. Los balcones de la Sociedad, "brillantemente
iluminados", comenzaron a llenarse de socios. A
las 10,30, después de dispararse numerosos
cohetes, se puso en marcha la Tamborrada. Al
frente iban, correctísimamente formados, los
bizarros gastadores, tambor en ristre, seguidos
de la banda de latas, barriles y la música de "Iruchulo". Componían las compañías blancos pierrots, inocentes bebés y simpáticos chinitos. El
Tambor Mayor vestía el clásico traje y el enorme
morrión de soldado antiguo francés.
¡Qué estrépito el que armaban! ¡Con qué
entusiasmo, con qué ardor daban al parche, los distinguidos joshemaritarras, ocultando su rostro con el antifaz!
Pudo notarse el cambio de hora por la falta
del elemento femenino: los miembros de esa
benemérita institución que son las criadas de
servicio, estaban en las cocinas y no corrían,
como otras veces, delante de las bandas.
Cuando la Tamborrada pasaba por la Alameda, dos individuos se lanzaron sobre una señorita que estaba en compañía de un caballero, queriendo atropellarla de un modo brutal, por lo que
fueron detenidos y multados con 50 pesetas por
el alcalde.
Poco antes de las doce, la Tamborrada hizo
su entrada en la Plazuela de Lasala, izándose las
banderas.
"El sol se asomó desde por la mañana, riéndose como un pillete y diciendo: ¡aquí estoy para
alegraros la vida! ¡porque no hay forma de sustraerse al estrépito bullicioso de un animadísimo
día como éste!"
Por la mañana, a las ocho, salió la Tamborrada de "Euskal Billera" y "Leku Zarra", que
recorrió las calles de la Parte Vieja y media hora
más tarde lo hizo, por el Antiguo, la de "Donosti
Zarra". Estaba formada la primera de ellas por
heraldos a caballo con estandartes, sección de
golkis-kutumukus, tambores, barriles y la Banda
Municipal de música.
"Suena el txistu y el tamboril. Detrás de los
clarines y populares músicos, marcha el Ayuntamiento, serio, grave, solemne, con cara de grandes acontecimientos. El pueblo lo ve pasar con
simpatía; ve en sus concejales la encarnación del
pueblo" ...que va a la Misa Mayor de Santa
María. Pero el acontecimiento popular del día es,
para los jatorras, la constitución oficial de la
Sociedad "La Volante". Sin domicilio fijo, se
reunía y tomaba acuerdos en el transcurso de las
cenas. Estaba reconocida por el Gobierno Civil y
tenía su Reglamento debidamente aprobado. Su
primer presidente fue don Luis Irastorza. Entre
sus socios, el más pesado era Manish, con 165
kilos, habiendo otros veinte que superaban los
cien kilos.
Su primer acto fue una gira al valle de Loyola. A las nueve de la mañana del día de San
Sebastián, después de ver la Tamborrada, se
organizó la salida en la Casa Bartolo, que era
uno de sus domicilios sociales más habituales,
llevando al frente la popular banda de música
"La Bella Iruchulo". La excursión se efectuó a
pie, y la banda no cesó de tocar desde su salida,
en la calle Puyuelo. Para lo único que se utilizaron los tranvías, fue para llevar las cazuelas de
bacalao a la vizcaína y de kokotxas, condimentadas por Agustín Guruceta.
Para contrarrestar el frío de la mañana, se hicieron altos en el camino, formándose bailes
que sirvieron para que se unieran a la fiesta las
lecheras que regresaban a sus caseríos.
Participaron en la gira, entre otros, Manish,
Enrique Bustos, Joaquín Macazaga, Eugenio
Odriozola, Juanito Eguiguren, Benito Beasain,
Lorenzo Urresti, los hermanos Guruceta, Luis
Anoeta, Pepe Alonso, y los señores Mora, Larzábal, Colmenares, Ciriza, "Shevero" y el que sería
gran tenor, Aguirregaviria.
Comentaba algún periódico que "primero se
dijo que la Tamborrada saldría a las ocho, en
lugar de las cinco, para evitar desórdenes, y ahora resulta que, a petición de algunas Sociedades,
se saca Tamborrada por la mañana, por la tarde
y por la noche".
Sin embargo, los tamborreristas, haciendo
caso omiso a estas protestas, seguían pensando
que todas las tamborradas eran pocas y -que era
llegado el momento de que su música no faltara
durante todo el día. Y buena culpa de ello la tuvo
el Gran Casino, que decidió colaborar activamente en la organización de las distintas comparsas.
A las 6,30 de la tarde, hizo su salida la convocada por "Sporti Clai", que se dirigió al
encuentro de la Tamborrada de "Umore Ona",
anunciada para más tarde. Juntas recorrieron
las calles del Padre Larroca, Pinares, Iparraguirre, Miracruz, Gran Vía (hoy general Primo de
Rivera), San Francisco, Viteri, Zabaleta, Nueva,
Iparraguirre y Eguía.
Los locales de "Sporti Clai" fueron muy visitados durante estas jornadas, no sólo por la amenidad de su programa festivo, sino por haber instalado, en uno de sus salones, el retrato de la
''Mi-Carême" de París, Mlle. Jeanne Diff, que
presidiría una de las carrozas de los próximos
carnavales.
Atención: Para quienes no puedan ver el
cometa Halley, que pasará sobre San Sebastián
el próximo domingo, día 23, hacia las 6,30 de la tarde, de Sur a Norte, a una velocidad de
150.000 kms. por hora, se advierte que este año
también podrán verse los cometas Johannesbury, Vinnecke y Daniel |
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